¿Se Acordarían La Gente De Cristo Cuando Yo Me Muera?

 

¿Se acordarían la gente de Cristo cuando yo me muera?

Ha sido casi un año desde el día que yo propuse esta pregunta en Instagram. Durante estos meses, Dios ha usado este tiempo para ayudarme entender esta pregunta que estaba en mi corazón, en una manera mas profunda; y también, analizar cómo vivir la respuesta en todas las partes de mi caminar con Cristo. 

Aquí esta el punto esencial de lo que aprendí:

La mejor manera de asegurar que las personas se recuerden de Cristo en tu funeral, es muriéndose a uno mismo antes de que te entierren.

Hemos oído estas frases múltiple veces:

"¡El viejo hombre tiene que morir!"

"¡Mata la Carne!"

Estas dos declaraciones normalmente son asociadas con la batalla contra la inmoralidad sexual, o para desencantarnos de volver hacia nuestro pasado, antes de venir a la fe. Y, aunque estas cosas sean verdad (y necesaria), muriéndose a uno mismo es mas que evitar caer en los vicios del ayer, o manteniéndose puro. 

Hacer morir a uno mismo es un caminar diario hacia el Calvario. Es mirar al ejemplo de Cristo crucificado, y después cargar tu propia cruz y juntarse con el en su muerte.

Ahora, esta es la parte mas importante:

La manera de hacer morir el "Yo", es en VIVIR en El.

¿!Porque!? 

¿Porque el vivir en Cristo es igual al morir a uno mismo? 

Porque, por naturaleza, somos egocéntricos.

Somos servidores fieles de nosotros mismos.

El corazón humano, depravado y corrupto, no puede comprender los conceptos piadosos de la gracia y la misericordia.

Tiene una idea errónea de la justicia. La santidad esta fuera de su entendimiento, y buena decisiones morales son hechas solo para un incentivo o por lo que le conviene.

Piénsalo.

Le es difícil para nuestro corazones contemplar la idea de "dar la otra mejilla". Le  preguntamos a Dios si es NECESARIO perdonar después de la tercera y cuarta vez. Nos enojamos cuando nos corrigen nuestras faltas, y a la misma vez, derramamos nuestra ira sobre cualquiera que nos ofenden. Nuestra carne no encuentra gozó en persiguiendo sexualidad pura y recta en los ojos de Dios, y solamente servimos si nos beneficia en una manera o la otra.

Nuestro corazones son egoístas. No queremos servir a nadie, si no es el dios "yo". Y, por causa de la Caída (Romanos 3), nunca pudiéramos servir al Señor en una manera sincera y fiel...

... Hasta que vino Jesus.

Cuando Jesus murió y resucitó, lo hizo con el propósito de darnos corazones nuevos. Con el poder de no solamente entender la gracia- pero también poder vivir por ella. Y así cómo nuestros cuerpos, nuestras almas no pueden sostener dos corazones- uno se tiene que ir. Jesus habla sobre este tema en el libro de San Lucas:

Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. (‭S. Lucas‬ ‭5‬:‭36-38‬)

¿Que es el vino nuevo?

¡Es la sangre de Cristo, derramado para los que creen en El, que nos limpia y nos da vida eterna!

¿Que son los odres nuevo?

Es el corazón nuevo que fue implantado adentro de nosotros, pagado por la muerte y resurrección de Jesus, para que pudiéramos vivir en El.

¡Nuestro corazones necesitan ser hecho de nuevo, en forma de odres nuevos! El odre viejo (el corazón corrompido) seria destruido por el Vino Nuevo. No puede retener la gracia infinita de Dios- y tampoco desea hacerlo, como vemos en el próximo versículo:

Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. (‭S. Lucas‬ ‭5‬:‭39‬)

El corazón viejo rechaza a Cristo, para poder satisfacer sus propios deseos. El nuevo corazón depende en El para ser sostenido. 

Asi como nosotros no pudiéramos vivir en El si El no hubiera muerto por nosotros- El no puede vivir en nosotros si no nos morimos.

Y, como lo hizo hace 2000+ años, es El quien se levantará y nos alzará juntos con el, para su infinita gloria y nuestro bien.

Ahora, como se parece el morir a uno mismo prácticamente?

Aprendi que el morir a uno mismo es batallando para hacer todas las cosas que Cristo nos ha mandado a hacer, que nuestra carne naturalmente rechaza.

No estoy solo hablando de la oración, leyendo las Escrituras, y estar en comunión con nuestros hermanos en la fe- aunque todo eso sea fundamental. Estoy hablando de poner a otros antes de nosotros mismos. Sufriendo lo injusto. Sirviendo a los que te odian. Amando a las personas quien tu cree merecen juicio. Adorando a Dios cuando quiere gritar sobre tu circunstancias. Permanecer quieto y callado cuando estas ansioso y confundido. Confiando en la soberanía de Dios en medio de la perdida de control.

Es creyendo la palabra de Dios MAS que tu razonamiento y tus sentimientos. Es vivir en la luz del sacrificio que Cristo hizo por ti, sacrificando tu ego y tus deseos voluntariamente para que Cristo sea proclamado- y no tu.

Tenemos que juntarnos con Cristo en su muerte, en forma de cargar nuestra propia cruz diariamente, y haciendo morir el viejo corazón- para que el nuevo corazón, en Cristo Jesus, pueda distribuir la sangre de vida eterna que ahora hemos recibido en El.

Ahora pues, debemos de vivir en Cristo de tal manera, que cuando la gente nos mira- lo primero que ven es Jesus. Y cuando venga el día  de dar nuestro espíritu a El, lo último que se van a recordar no será tu entrando a una tumba- sino la tumba vacía de Jesus.